En Sudáfrica nuevamente se han llevado a cabo protestas xenofóbicas. Los organizadores han anunciado manifestaciones semanales hasta noviembre. El gobierno cree que estos grupos también podrían estar siendo financiados desde el extranjero.
Nuevas protestas en Sudáfrica: las convocatorias para las manifestaciones han sido realizadas de nuevo por la organización xenofóbica “March and March”. La fundadora de la iniciativa, Jacinda Ngobese-Zuma, encabezó una marcha de protesta en Pinetown, cerca de la ciudad portuaria de Durban.
Los manifestantes exigieron más empleos para los sudafricanos desempleados, demandando que las empresas de servicios de entrega no contraten a extranjeros. A diferencia de manifestaciones anteriores, las protestas iniciales se mantuvieron en su mayoría pacíficas.
La policía advierte a los manifestantes sobre registros domiciliarios
Al parecer, el número de participantes a nivel nacional está disminuyendo. Las autoridades de seguridad habían anunciado de antemano que tomarían fuertes medidas si las protestas se tornaban violentas. El ministro de policía advirtió a los participantes de las manifestaciones que no deben realizar controles de identidad ni registros en casas y comercios en busca de migrantes sin documentos. Estas acciones corresponden exclusivamente al Estado.
La iniciativa “March and March” ahora solicita protección policial para sus líderes, quienes temen por su seguridad. A principios de julio, un miembro del consejo de la organización fue asesinado en un ataque cerca de Johannesburgo. “March and March” lo considera un atentado dirigido.
Decenas de miles ya han abandonado el país
Ante las nuevas protestas, continúa la ola de salida. Miles de personas de países como Malawi, Zimbabue o Mozambique siguen esperando en campamentos de transición en la frontera o frente a los consulados y embajadas de sus países para ser registrados oficialmente, un paso necesario para que puedan salir de Sudáfrica.
No está claro cuántos ya han partido. Las autoridades sudafricanas mencionan aproximadamente 67,000 personas, mientras que Zimbabue reporta alrededor de 100,000 retornados. Los organizadores de las protestas han prometido realizar nuevas manifestaciones cada semana hasta las elecciones municipales en noviembre.
Exigen que todos los migrantes sin permisos de residencia válidos sean deportados. Además, los ciudadanos sudafricanos deberían tener prioridad en la asignación de trabajos o servicios estatales. Se dice que las iniciativas como “March and March” u “Operation Dudula” están estrechamente vinculadas a partidos de oposición.
El gobierno no descarta que estas organizaciones también reciban financiamiento desde el extranjero. El presidente Ramaphosa ya ha presentado un plan de cinco puntos para endurecer las políticas migratorias. Sin embargo, las iniciativas xenofóbicas consideran que estas medidas no son suficientes.
