El fabricante de automóviles Mercedes-Benz ha experimentado nuevamente una disminución significativa en las ventas de automóviles durante el segundo trimestre. Sin embargo, los buenos resultados en el área financiera permitieron un aumento en las ganancias a nivel de grupo.
El fabricante alemán Mercedes-Benz ha reportado una caída en sus ventas de automóviles. En el crucial mercado de automóviles, las ventas cayeron cerca de un ocho por ciento durante el segundo trimestre, alcanzando las 417,765 unidades, según comunicó la empresa de Stuttgart.
Dificultades en el mercado chino
Mercedes está enfrentando desafíos particularmente en la República Popular China, donde las ventas han disminuido. Aunque hubo un aumento del cuatro por ciento en las ventas en Europa y del diez por ciento en los Estados Unidos, esto no pudo contrarrestar la caída del 30 por ciento en China, lo cual resultó en una disminución del 26 por ciento en las ganancias del sector automotriz respecto al año anterior.
El margen operativo observado en el mercado de capitales, antes de intereses, impuestos y efectos especiales, en la división de automóviles, disminuyó en 1,1 puntos porcentuales, llegando a un 4,0 por ciento en el segundo trimestre, comparado con el año anterior.
Autos eléctricos y vehículos comerciales ligeros
A pesar de estos desafíos, hay noticias positivas para el fabricante de Stuttgart. En el segundo trimestre, Mercedes vendió 52,852 vehículos eléctricos, un incremento del 51 por ciento comparado con el mismo período del año anterior, gracias principalmente a un aumento del 87 por ciento en el mercado europeo.
En el segmento de vehículos comerciales ligeros, las ventas también fueron favorables, alcanzando aproximadamente 94,000 unidades vendidas, con un aumento del cinco por ciento en ingresos y del tres por ciento en ganancias operativas. Además, el área financiera del grupo obtuvo un incremento del 70 por ciento en las ganancias operativas, contribuyendo a un resultado sólido en general para el segundo trimestre.
Gracias a estos buenos resultados, las ganancias del grupo en el segundo trimestre, antes de intereses e impuestos (Ebit), aumentaron un 20 por ciento, alcanzando los 1.55 mil millones de euros. Asimismo, las ganancias netas subieron un 13.5 por ciento hasta llegar a 1.09 mil millones de euros. Fue el primer incremento en las ganancias trimestrales en tres años. Sin embargo, las ventas a nivel de grupo disminuyeron ligeramente en un 3.3 por ciento, totalizando 32.1 mil millones de euros.
Optimismo para la segunda mitad del año
El CEO de Mercedes, Ola Källenius, sigue confiando en un repunte durante la segunda mitad del año: “En la segunda mitad del año nos enfocaremos en llevar más nuevos modelos a nuestros clientes y seguir mejorando nuestra posición de costos y productividad.” Con estas palabras, confirmó la previsión anual para las ganancias del grupo antes de intereses e impuestos y para el margen operativo en el negocio de automóviles.
No obstante, debido a la continua presión competitiva en China, la compañía, que cotiza en el DAX, ajustó a la baja su pronóstico de ingresos para el año en curso, anticipando ahora ingresos ligeramente por debajo del valor del año anterior, en lugar de estar al mismo nivel, según informaron desde Stuttgart. Además, debido a las complicadas operaciones en China, la compañía tuvo que reconocer una depreciación de 704 millones de euros en sus empresas conjuntas en esa región.
Caída de ganancias y medidas de ahorro
Mercedes ha enfrentado dificultades durante algún tiempo. En 2025, las ganancias se redujeron casi a la mitad, de 10.4 mil millones de euros a 5.3 mil millones, después de haber disminuido un 28.4 por ciento en 2024 comparado con el año previo.
El fabricante de automóviles ya había comenzado un programa de ahorro hace más de un año. A finales de junio de este año, Mercedes intensificó sus medidas de austeridad y pospuso un pago especial relacionado con los convenios colectivos al próximo año como medida inmediata. Al mismo tiempo, la junta directiva inició un debate sobre los costos laborales en Alemania, sugiriendo que por el mismo salario se debería trabajar más, provocando protestas entre los empleados.
