Todavía hasta el 31 de julio, muchos contribuyentes tendrán tiempo para presentar la declaración de impuestos de 2025. Ya sea a través de Elster, aplicaciones o consultores fiscales: a menudo, se espera un reembolso de más de 1.000 euros.
El plazo se acerca, pero no todos han completado ya su declaración de impuestos para el año fiscal 2025. Mientras que algunos ya han entregado los documentos, otros aún posponen la tarea. Sin embargo, puede valer la pena el esfuerzo: según el Instituto Federal de Estadística, los contribuyentes reciben de media unos 1.240 euros de reembolso.
Para Jörg Leine del consultor financiero Finanztip, hay algo que no tiene sentido: no hacer la declaración de impuestos. “El mayor error es simplemente no hacerla. No tienes nada que perder”, afirma Leine. Incluso quienes no están obligados a presentarla a menudo tienen la oportunidad de recibir un reembolso. “Lo más difícil de la declaración de impuestos es encontrar y preparar todos los recibos. La declaración en sí se puede completar de manera rápida gracias a una aplicación o programa”, añade el experto en impuestos.
Amplia selección de aplicaciones
La variedad de opciones es amplia. La Oficina de Impuestos ofrece una solución gratuita llamada “Mein Elster.” Además, hay numerosas apps y programas de impuestos disponibles. Aquellos que prefieran apoyo personal pueden acudir a una asociación de ayuda fiscal o a un asesor fiscal.
Para quienes comienzan justo antes de la fecha límite, Leine ve ventajas en las aplicaciones para el teléfono móvil. “Para quienes deben entregarla la próxima semana, lo más rápido es una aplicación de impuestos. Recibes un buen respaldo y no tienes que preocuparte de cómo llegar a la Oficina de Impuestos”, comenta Leine. Muchos programas funcionan con preguntas simples en lugar de complicados formularios de impuestos.
Con Elster es diferente. La oferta oficial de la Oficina de Impuestos está dirigida más bien a aquellos que ya tienen experiencia en temas fiscales. Quien conozca la sistemática, puede trabajar bien con ella. “Deberías saber un poco más sobre impuestos. Elster es para avanzados. Una vez te hayas habituado, puedes usarla”, dice Leine.
Proveedores gratuitos “sorprendentemente buenos”
Para principiantes, las apps y el software de impuestos moderno son más comprensibles, ya que formulan las preguntas en lenguaje cotidiano, no en “jerga fiscal”, como lo llama Leine. Los costos de las aplicaciones de impuestos generalmente oscilan entre 20 y 40 euros. Algunos proveedores ofrecen incluso versiones gratuitas, que son sorprendentemente buenas.
Muchas aplicaciones verifican automáticamente si faltan datos y recuerdan gastos que a menudo se pasan por alto. “Mi especialidad favorita son los informes de costos adicionales. Para quienes alquilan o viven en comunidades de propietarios. Se incluyen servicios relacionados con el hogar, como el conserje o la limpieza de escaleras. Se obtiene un 20% de devolución”, explica Leine.
El software de impuestos para computadoras es especialmente útil en casos fiscales más complejos. Quienes tienen un negocio o deben lidiar con el impuesto sobre el valor agregado a menudo requieren programas más amplios. Para la mayoría de los empleados, pensionistas o estudiantes, las aplicaciones son suficientes hoy en día.
Asistencia de expertos – económica o algo más costosa
Entre el auto-servicio y el asesor fiscal están las asociaciones de ayuda fiscal. Se encargan de la declaración de impuestos para muchos empleados, pensionistas y estudiantes, y también ayudan con consultas de la Oficina de Impuestos o apelaciones. Las tarifas suelen variar entre 50 y 150 euros al año, mucho más barato que un asesor fiscal.
Un asesor fiscal es recomendable sobre todo en casos complicados. Esto incluye, por ejemplo, empresas con empleados, actividades comerciales extensas o situaciones fiscales particulares. “Mientras una actividad por cuenta propia sea manejable, puede hacerse uno mismo. Ahí, contratar un asesor fiscal es dinero malgastado”, asegura el experto Leine.
La IA propia de las aplicaciones funciona
La Inteligencia Artificial también se usa cada vez más para consultas fiscales. Servicios como ChatGPT pueden ayudar a entender términos técnicos o proporcionar una orientación inicial. Sin embargo, según los expertos, no son adecuados como única base para decisiones fiscales.
“Algunos proveedores tienen una IA propia en su programa. No utilizan todo Internet, sino su propio conocimiento acumulado. Tienen un gran conjunto de contenidos que son útiles y han superado con éxito nuestras pruebas prácticas”, recomienda Leine.
El tiempo es el recurso más valioso
El consejo más importante del experto es: planificar el tiempo. Aunque muchas declaraciones pueden hacerse cómodamente desde el teléfono, no deberían realizarse apresuradamente.
Quienes aborden ahora la declaración de impuestos tienen buenas posibilidades de que el esfuerzo valga la pena, ya que a menudo algunas horas de trabajo pueden resultar en un reembolso de más de 1.000 euros.
