Desde hace más de diez años existen controles fronterizos entre Alemania y Austria. Según los ministros del Interior de ambos países, esto seguirá siendo así, al menos hasta que los efectos de la reforma de asilo de la UE sean más claros.
Los ministros del Interior de Alemania y Austria han decidido mantener sus respectivos controles fronterizos. Así lo declararon Alexander Dobrindt (CSU) y Gerhard Karner (ÖVP) tras una reunión en Berlín.
Los controles son funcionales, coordinados entre sí y prestan un servicio excepcional, según Dobrindt. Karner afirmó que los controles fronterizos son parte de las medidas que han contribuido a reducir la migración ilegal.
Esperando los efectos de la reforma de asilo de la UE
“Todos estamos interesados en que los controles fronterizos internos se vuelvan innecesarios”, aseguró Dobrindt. Sin embargo, las condiciones marco deben ser adecuadas para que esto ocurra. Actualmente, los controles fronterizos internos son necesarios.
Desde 2015, los controles hacia Austria y, posteriormente, hacia todos los países vecinos de Alemania se han considerado siempre en el contexto de un sistema europeo de asilo funcional y una protección efectiva de las fronteras exteriores de la UE. Ahora se observa atentamente cómo afecta la reforma de asilo de la UE, que entró en vigor en junio.
Además, la integración de los inmigrantes que ya viven aquí sigue siendo un desafío, según Dobrindt. Esta tarea aún no está completa.
La UE quiere el fin de los controles fronterizos internos
En junio, la Comisión Europea recomendó reducir los controles fronterizos internos dentro de la UE, argumentando la reforma de asilo de la UE. En principio, los controles en las fronteras internas sólo están permitidos en casos excepcionales y de manera temporal.
Recientemente, algunos tribunales han declarado ilegales ciertos controles. Sin embargo, Alemania se justifica ante la Comisión Europea señalando una carga incrementada sobre el Estado y la sociedad debido al alto número de refugiados desde 2015.
