Pedidos inusuales están llamando la atención: Anticuarios informan sobre compras masivas de libros que rara vez se venden. Las compañías que desarrollan inteligencia artificial (IA) podrían estar detrás de estos pedidos, lo que alarma tanto a comerciantes de libros como a otros sectores.
Desde hace algún tiempo, los anticuarios especializados en libros antiguos o usados están recibiendo solicitudes extrañas. Urban Zerfaß, un comerciante de Berlín enfocado en literatura científica, está entre los afectados. Usualmente, sus clientes visitan su tienda o buscan en su catálogo en línea.
Sin embargo, en las últimas semanas ha experimentado algo sin precedentes: un aluvión de pedidos poco comunes. Los libros pedidos, comenta Zerfaß en conversación con el NDR, eran principalmente “libros que son buenos, pero que no han interesado a nadie durante años”.
Demanda de libros poco solicitados
De repente, alguien está interesado en adquirir literatura secundaria sobre los temas más inusuales de la ciencia literaria. “Todo vendedor se alegra cuando todavía puede vender tal libro”, afirma Zerfaß.
Aún más curioso es que las órdenes llegaban exclusivamente de noche a través de la empresa Zoom Books, con dirección de envío a Canadá y pagadas por adelantado. Zerfaß comenzó a sospechar que un desarrollador de IA estaba detrás de estos pedidos masivos. “La presunción apareció de inmediato”, menciona el comerciante. “Nadie cuerdo haría esto; la selección de títulos era demasiada aleatoria.”
Libro a cinco euros, envío y aduana a cuarenta
El anticuario pudo rastrear la dirección de entrega de los paquetes: Canadá, lo que resultaba en costos elevados de aduana y envío, a menudo superando el precio del libro. “Un libro que costaba cinco euros acumulaba gastos de envío de cuarenta euros. En total, recibíamos órdenes considerables diariamente”, comenta Zerfaß.
Todos los pagos fueron previamente gestionados por ABE Books, una empresa especializada en el envío de libros. Posteriormente, la dirección de entrega cambió a Alemania, específicamente a Kodersdorf, Sajonia. Zerfaß y su equipo se vieron obligados a recoger, embalar y enviar rápidamente una creciente cantidad de libros.
La situación no fue exclusiva de Zerfaß. Otros anticuarios también experimentaron un incremento abrupto en las órdenes en línea, generando un murmullo en la comunidad de vendedores. Jörg Mewes de la “Bergische Bücherstube” en Overath también reportó ventas masivas de libros poco solicitados a través de su tienda en línea. La sospecha generalizada es que firmas de IA están comprando libros en masa para entrenar sus programas, sin respetar derechos de autor ni asumir los costos asociados.
Informe sobre “Proyecto Panamá” por The Washington Post
Una investigación de The Washington Post sugiere que la inteligencia artificial ha digitalizado casi todos los libros disponibles en línea. Ahora, el enfoque se ha desplazado hacia contenidos analógicos.
El informe menciona que la compañía de IA Anthropic ha lanzado su “Proyecto Panamá”, que incluye un escáner de alta velocidad capaz de leer páginas de libros previamente desmontados. The Washington Post califica el proyecto, que se mantuvo en secreto por mucho tiempo, como “destructivo”.
Zerfaß comenta que, tras la digitalización, se planea triturar los libros enviados, algo que no le agrada a los anticuarios, especialmente si se trata de ejemplares con valor histórico o estético.
“Una clara violación del derecho de autor”
Zerfaß espera que tanto la política como asociaciones reaccionen ante estos hechos. El Börsenverein des Deutschen Buchhandels respondió a una consulta de NDR, indicando que estas prácticas violan claramente los derechos de autor. Sin embargo, la legalidad se rige por la normativa del país donde los actos se realizan. “Según el derecho alemán, digitalizar un libro no sería permitido. Que ahora suceda con libros antiguos es aún más preocupante.”
Tanto ABE Books como Zoom Books han sido contactados por NDR en sus oficinas en Vancouver, Toronto y Múnich, sin obtener respuesta alguna hasta el momento.
El Börsenverein sigue con interés la demanda de Penguin Random House contra Open AI por supuestamente copiar un libro infantil mediante un simple comando, una violación flagrante de derechos de autor en Alemania.
Trituración legal según la normativa estadounidense
En cuanto a la trituración de libros, las leyes estadounidenses no consideran esto una violación de derechos de autor, según investigó The Washington Post en enero. Desmontar libros en páginas para luego digitalizarlas y desecharlas es considerado legal bajo el concepto de “uso justo”, pues los libros se convierten en propiedad de la empresa tras la compra.
Para garantizar este “uso habitual”, las empresas colaboran con gigantes tecnológicos estableciendo bibliotecas digitales como “LibGen”, “Better World Books” y, en Inglaterra, “World of Books”, donde los libros físicos se transforman en versiones digitales listas para ser descargadas exclusivamente por firmas de IA.
