Estados Unidos ha anunciado la prohibición de la importación de robots humanoides por motivos de seguridad, impactando principalmente a China. Pekín amenaza con contramedidas.
El Ministerio de Comercio de China ha calificado las restricciones estadounidenses sobre robots avanzados como discriminatorias. Según ellos, estas apuntan a empresas y productos chinos para suprimirlos. La República Popular exige ahora al gobierno de Estados Unidos que revoque sus medidas de inmediato. De lo contrario, China promete tomar contramedidas firmes.
Una visitante interactúa con un perro robot en una feria. Esto está por terminarse en EE.UU.
Los robots representarían un riesgo de seguridad
La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de EE.UU. anunció hace dos días que prohibirá en el futuro los robots avanzados con conexión en red fabricados en el extranjero. La prohibición afecta a modelos humanoides, así como a modelos de cuatro patas, conocidos como “perros robots”.
La autoridad estadounidense justificó la prohibición de importación debido a riesgos de ciberseguridad asociados a las capacidades de red de estos robots, que podrían ser usados para control remoto y espionaje. La medida afecta a nuevos modelos aún no autorizados. Los robots que ya están autorizados en EE.UU. podrán seguir siendo importados y utilizados.
19/07/2026
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Aunque se trata de una prohibición general de importación de robots humanoides de otros países, es probable que afecte principalmente a los fabricantes chinos, quienes dominan el mercado mundial. Según estimaciones de analistas, aproximadamente el 85% de los robots humanoides provienen de China. En este país, los robots humanoides se consideran una industria del futuro junto con la inteligencia artificial, la exploración espacial y la biotecnología, y son promocionados activamente por el Estado.
Con la disputa sobre robots humanoides, se intensifica la competencia por las tecnologías del futuro entre las dos economías más grandes del mundo. Desde hace varios años, EE.UU. ha limitado la venta de microchips de alto rendimiento a China, necesarios para el desarrollo de inteligencia artificial. Por su parte, China controla la exportación de recursos esenciales como tierras raras, fundamentales para la producción de tecnologías futuras.
