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Finanzas, banca y subsidios claros para Colombia Setembro 11, 2026

Suecia aumenta los requisitos para el permiso de residencia

A dos meses de las elecciones parlamentarias, Suecia impone una ley migratoria más rigurosa. Ahora, el “estilo de vida” se convierte en un criterio para la residencia, aunque no está claro qué implica esto exactamente.

A dos meses de las elecciones parlamentarias, Suecia endurece su política migratoria al introducir el concepto de “estilo de vida” como un nuevo criterio para decidir sobre la revocación de permisos de estancia. Sin embargo, la falta de claridad sobre lo que esto significa genera incertidumbre.

Una reciente encuesta callejera realizada por la televisión sueca reveló opiniones desde la confusión hasta interpretaciones vagas. Un transeúnte lo resumió diciendo que se trata de “comportarse bien” y de “ser ordenado en todos los aspectos de la vida”.

Esto se vuelve crucial ahora. Quienes vivan en Suecia con un permiso de estancia deberán demostrar una “conducta ordenada en todos los aspectos” o enfrentar, en el peor de los casos, la expulsión. El gobierno está convencido de que este es un paso que ya era necesario.

El Ministro de Migraciones, Johan Forssell, del Partido Moderado, defiende la modificación legal: “Quienes viven en Suecia no deben perjudicar al país”. Según Forssell, para la mayoría esto es evidente, pero hay quienes no siguen las normas y precisamente ahí es donde el reglamento interviene.

Critérios sin definir claramente

Aunque la criminalidad grave sigue siendo un motivo claro para la expulsión, ahora se tendrán en cuenta otros factores, como el desacato a decisiones administrativas, las deudas, problemas económicos o el abuso del sistema de bienestar.

Oskar Ekbald, de la Agencia Sueca de Migración, confirmó en una entrevista que el legislador decidió evitar la creación de un catálogo fijo de criterios.

Esta situación es criticada por la oposición, que considera que la ley es demasiado vaga y podría llevar a arbitrariedades. Niels Paarup Petersen, vocero de migración del Partido del Centro de la oposición, sostiene que “no es jurídicamente segura”. En última instancia, los tribunales suecos tendrán que establecer los límites y compensar así la falta de claridad legislativa.

Otro punto crucial de la reforma es la mayor participación de diversas autoridades en la recopilación de información sobre las personas con permisos de estancia. A partir de ahora, la policía, la agencia tributaria, la oficina de empleo y la seguridad social deberán informar a la agencia de migración sobre incumplimientos evidentes. Inicialmente, también se había propuesto incluir a escuelas y hospitales en este requerimiento, pero esta controversial medida fue eliminada.

El debate público ha cambiado fundamentalmente

El endurecimiento no sorprende. Desde hace cuatro años, Suecia es gobernada por un gobierno minoritario conservador apoyado por los Demócratas de Suecia, de derecha nacionalista. La base de esta colaboración es el Acuerdo de Tidö, firmado en un castillo al oeste de Estocolmo en otoño de 2022. Una política migratoria más estricta es un componente central de este acuerdo.

Para el sociólogo Zeth Isaksson de la Universidad de Estocolmo, el cambio es más amplio: “Antes era tabú criticar la inmigración en Suecia”. Este tabú fue roto por los Demócratas de Suecia, cambiando el debate público de manera significativa.

Los Demócratas de Suecia, liderados por Jimmy Åkesson, buscan reducir la política migratoria de Suecia al mínimo permitido por la UE y fomentar el regreso voluntario de los inmigrantes a sus países de origen, ampliando significativamente los incentivos financieros para ello. Desde principios de año, ofrecen hasta 600,000 coronas suecas (cerca de 55,000 euros) para una familia que decida marcharse del país, mientras que individuos pueden recibir más de 30,000 euros.

Elecciones en dos meses

Sin embargo, el impacto de estas grandes sumas ha sido limitado. Este año, se han concedido menos de 150 aprobaciones entre unos 700 solicitantes. Ludvig Asplund, portavoz de migración de los Demócratas de Suecia, señala que el grupo de elegibles es demasiado pequeño, proponiendo extender esta medida también a ciudadanos suecos dispuestos a devolver su pasaporte y regresar a su país de origen. Pero esta propuesta radical aún no obtiene el respaldo necesario en el parlamento.

Para observadores como el sociólogo Isaksson, la evolución política en Suecia es parte de una tendencia más amplia: muchos países europeos han endurecido su política migratoria para debilitar a los partidos populistas de derecha. Sin embargo, esta estrategia no ha tenido éxito del todo. A dos meses de las elecciones, los Moderados del Primer Ministro Kristersson están apenas detrás de los Demócratas de Suecia en las encuestas.

Si el bloque conservador gana las elecciones, la coalición entre Moderados, Demócratas Cristianos y Liberales podría ofrecer a sus antiguos rivales de extrema derecha un lugar en el gabinete. De concretarse, la influencia de los Demócratas de Suecia sobre la política migratoria en el mayor país escandinavo podría fortalecerse aún más.