Después de la renuncia de Spahn, la Unión debe encontrar un nuevo líder de facción. Entre los candidatos se mencionan al jefe de la Cancillería Frei y al Ministro del Interior Dobrindt. Sin embargo, esto tendría más consecuencias.
En los últimos días, la presión había aumentado enormemente, lo que obligó a la cúpula del CDU a actuar. Así evalúa la situación Torben Lehning, corresponsal en la capital para ARD, tras el anuncio de la dimisión de su líder de facción Jens Spahn. Con las elecciones estatales inminentes, se volvió necesario tomar una decisión rápida.
Se trataba de la credibilidad del partido frente a los votantes, pero también de las demandas dentro de la Unión que contribuyeron a finalizar rápidamente las discusiones. “Era claro que cuanto antes se decidiera, mejor sería para el partido”, añadió Lehning. El apoyo al líder de la facción había disminuido notablemente. “Casi no hubo defensa para Jens Spahn”.
Entre otros, la Unión de Mujeres y también políticos del CDU del ala conservadora se habían posicionado en contra de Spahn. Además, había demandas de la cúpula del partido provenientes de las federaciones estatales.
Comienza la búsqueda de un sucesor
No obstante, el debate aún no ha terminado del todo, según Lehning. Se debe encontrar un sucesor. “Ahora comienza a girar el carrusel de personal”. Algunos nombres ya están sobre la mesa, como el jefe de la Cancillería Thorsten Frei o el Ministro del Interior Alexander Dobrindt. Sin embargo, si alguno de ellos tomara el liderazgo, significaría que otro importante cargo también tendría que ser rellenado.
También se deben abordar todavía las discusiones sobre la credibilidad del partido, según Lehning. Muchos ciudadanos se preguntaron por qué Spahn no se mantuvo firme en su postura política sobre la maternidad subrogada. Es algo que la Unión debe aclarar ahora.
