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Finanzas, banca y subsidios claros para Colombia Setembro 11, 2026

Economía de China: Crecimiento más lento desde finales de 2022

La economía china ha perdido impulso en el segundo trimestre. El Producto Interno Bruto no alcanzó las expectativas. El consumo débil y la crisis del mercado inmobiliario están afectando la economía.

La economía de China creció menos de lo esperado en el segundo trimestre. El Producto Interno Bruto (PIB) aumentó un 4,3 por ciento de abril a junio en comparación con el mismo período del año anterior, según informó la oficina nacional de estadísticas en Pekín.

Los analistas habían pronosticado en promedio un crecimiento del 4,5 por ciento. En el primer trimestre, el crecimiento fue del 5,0 por ciento. Este es el crecimiento trimestral más débil desde finales de 2022.

Exportaciones e industria siguen siendo pilares importantes

Para el primer semestre, el crecimiento económico es de un 4,7 por ciento. El gobierno chino apunta a un aumento del PIB entre el 4,5 y el 5,0 por ciento para todo el año.

Los datos actuales muestran un desarrollo cada vez más dividido de la segunda economía más grande del mundo. Mientras la industria y el comercio exterior continúan creciendo de manera robusta, la demanda interna permanece débil.

Alta demanda de semiconductores y computadoras

La producción industrial aumentó un 5,4 por ciento en el primer semestre, superando las expectativas. La industria recibe un impulso principalmente por la alta demanda extranjera de semiconductores, computadoras y vehículos.

El día anterior, la autoridad aduanera china había informado un notable aumento de las exportaciones: estas subieron un 27 por ciento en junio en comparación con el mismo mes del año anterior.

El auge de las exportaciones probablemente intensificará los conflictos comerciales con Europa y Estados Unidos. En la Unión Europea se ha estado discutiendo durante un tiempo sobre cómo manejar el aumento de las importaciones chinas y las capacidades excesivas respaldadas por el estado.

El consumo débil y la crisis inmobiliaria como lastre

En el interior de China, la situación sigue siendo tensa. Las ventas minoristas solo aumentaron un 1,3 por ciento en el primer semestre. También disminuyeron las inversiones.

La debilidad es particularmente evidente en el mercado inmobiliario: las inversiones en el sector cayeron un 18 por ciento en el primer semestre. El valor de las nuevas edificaciones vendidas disminuyó un 13,6 por ciento. La caída continua afecta la confianza de muchos consumidores y reduce la disposición a gastar.

El gobierno apuesta por nuevos estímulos de crecimiento

La oficina de estadísticas atribuyó principalmente factores externos al desarrollo más débil. El subcomisionado Mao Shengyong mencionó, por ejemplo, la situación de conflicto en el Medio Oriente y un crecimiento económico mundial más lento.

El primer ministro Li Qiang solicitó a principios de la semana, en una reunión con expertos y empresarios, un mayor apoyo a la economía y más medidas para reactivar la demanda interna. El gobierno de Pekín quiere fomentar industrias futuras como la inteligencia artificial.

Según la oficina de estadísticas, los servicios de TI y empresariales ya contribuyeron aproximadamente un cuarto al crecimiento económico en el primer semestre. Además, la producción de chips de computadora aumentó notablemente. China espera que las nuevas tecnologías fortalezcan a largo plazo la economía y puedan compensar parcialmente la debilidad de la demanda interna.