El plan de reforma para endurecer las bajas médicas ha generado controversia. La coalición busca reducir el ausentismo laboral. Sin embargo, médicos, aseguradoras de salud y miembros del SPD tienen dudas sobre la eficacia de estas medidas.
“Uno se sienta al borde de la cama y se pregunta: ¿Hoy debería ir?” Con esta frase, el jefe de la facción de la Unión, Jens Spahn, describe en el ARD-Morgenmagazin los casos que el gobierno busca evitar con las nuevas regulaciones para las bajas médicas: empleados que, según Spahn, no están realmente enfermos pero que dudan si acudir al trabajo o no.
Unión y SPD han acordado en su paquete de reformas eliminar la baja médica telefónica. Además, el certificado de incapacidad laboral será necesario desde el primer día de enfermedad. Según la coalición, estas medidas buscan reducir el alto nivel de ausentismo y fortalecer la economía.
¿Por qué quiere actuar la coalición?
La Unión justifica estas medidas debido al alto nivel de ausencias en Alemania. Spahn menciona que cada empleado tiene en promedio 18 días de enfermedad al año. La pregunta es si los alemanes están realmente “más enfermos” que el resto de Europa. Estas medidas, según el político de la CDU, podrían motivar a los empleados que dudan entre ir al trabajo o reportarse enfermos a decidirse por trabajar. Esto también es “más justo con los compañeros”.
El canciller federal, Friedrich Merz, defiende la reforma. En el ARD-Brennpunkt, afirma: “Regresamos a la normativa que teníamos antes del COVID-19”. En el ZDF añade: “No es necesario ir al médico el primer día, pero sí tener un certificado de incapacidad laboral desde el primer día.”
Merz señala que la baja médica telefónica fue introducida durante la pandemia del COVID-19. Además, las empresas y las partes negociadoras podrán seguir desviándose de la normativa legal.
¿Es un regreso a las normas previas al COVID-19?
Solo parcialmente. Antes del COVID-19 existía la regla de los tres días. Los empleados solo necesitaban presentar un certificado si la enfermedad duraba más de tres días. Sin embargo, los empleadores ya podían requerir un certificado desde el primer día.
La reforma va más allá de simplemente volver al estado previo a la pandemia. Aunque la baja telefónica desaparecería, el cambio sería que el certificado se requerirá desde el primer día de manera obligatoria.
¿Cuándo se deberá acudir al médico?
Esto aún no está definido. El portavoz del gobierno, Stefan Kornelius, aclaró que la nueva regla no significa automáticamente que los enfermos deban acudir a la consulta el primer día. La implementación específica se determinará durante el proceso legislativo.
Lo que ya está claro es que se mantendrán las consultas por videollamada. Además, los médicos ya pueden, en casos excepcionales, certificar la incapacidad laboral de manera retroactiva. También se está discutiendo si los empleados podrían presentar el certificado más tarde.
¿Por qué advierten los médicos?
La crítica más fuerte proviene del gremio médico. Markus Blumenthal-Beier, presidente de la Asociación de Médicos de Familia, advierte en una entrevista con NDR Info: “Con esta combinación, millones de pacientes adicionales acudirán a nuestras consultas, que ya de por sí están muy saturadas”.
Muchas personas vendrían principalmente para obtener un certificado. “Aquellos que realmente nos necesitan, tendrán que esperar mucho más”.
Aún más alarmante es la previsión de la Asociación Nacional de Médicos del Seguro de Salud Estatutario, que estima al menos 30 millones de visitas adicionales al año. Las aseguradoras de salud también advierten sobre salas de espera llenas y más burocracia.
¿Ha aumentado la baja por teléfono el ausentismo laboral?
Este es un punto actualmente muy debatido. Merz justifica la eliminación basándose en el aumento de las bajas médicas. Afirma: “Implementamos la baja telefónica para reducir el riesgo de contagio, no para facilitar las bajas médicas”.
Sin embargo, médicos y aseguradoras no ven evidencia de esto. Blumenthal-Beier del gremio de médicos de familia rebata: “No tiene nada que ver con la baja por teléfono”.
Análisis del Instituto Central de la Atención Médica Legal y de Barmer muestran que no hay indicios de que la baja telefónica sea un factor significativo en el aumento de ausencias. Su proporción estaba entre el 0,8% y el 1,2% de todas las bajas médicas.
¿Cómo ve el SPD esto?
La crítica también proviene de dentro de la coalición. El político sanitario del SPD, Christos Pantazis, exige una base científica para el endurecimiento planeado. “Los cambios profundos en la normativa de incapacidad laboral deben basarse en una base científica y empírica sólida”. Según él, no hay pruebas de que la baja telefónica haya elevado el ausentismo.
Al mismo tiempo, el SPD recalca que la norma es parte de un compromiso con la Unión. El secretario general del SPD, Tim Klüssendorf, y el presidente del partido, Lars Klingbeil, señalan que la Unión quería inicialmente un día de carencia sin pago, algo que el SPD rechazó. Aunque Klingbeil defiende el compromiso, destaca que la implementación aún no está definida. “Debemos asegurarnos de que nadie vaya a trabajar estando enfermo”. Ahora deben encontrarse “soluciones prácticas y efectivas”.
¿Qué cambiará con las citas con especialistas?
Casi pasa desapercibido otro punto del paquete de reformas. Unión y SPD quieren introducir una “garantía de citas con especialistas”, dada la prolongada espera por dichas citas. Según la Techniker Krankenkasse, más de la mitad de los asegurados estatales esperan más de cuatro semanas.
La coalición apuesta por un sistema de médico de cabecera. Los médicos de familia deben derivar a los pacientes más eficientemente a los especialistas para reducir los tiempos de espera. Sin embargo, cómo será específicamente la garantía de citas aún no está claro. Al igual que con las bajas médicas: la decisión política está tomada, pero muchos detalles aún no se han definido.
